Este mes se ha publicado en “Diabetes Care”, un artículo de posicionamiento de la “American Diabetes Association” sobre el manejo de la HTA en diabéticos.

Entre las recomendaciones más relevantes, está la de realizar un MAPA a todos los pacientes diabéticos, al tratarse de una población de riesgo para hipertensión enmascarada y también para excluir hipertensión de bata blanca. Además de enfatizar en la importancia de realizar una correcta medición de la PA, recomiendan medirla también en bipedestación, para detectar hipotensión ortostática, también frecuente en población diabética. En línea con lo que se ha venido hablando desde la publicación del estudio “SPRINT”, aunque este estudio no incluía diabéticos, también recomiendan la realización de medición automática no observada, como medida más precisa y para descartar hipertensión de bata blanca, además de la PA clínica y del uso del AMPA.

En cuanto a los objetivos terapéuticos, aunque la evidencia científica, basada en meta-análisis, apunta a una menor protección e incluso a un aumento del riesgo cardiovascular con la terapia intensiva en diabéticos, sugieren que, en sujetos de alto riesgo, puede ser razonable un objetivo de menos de 130/80 mmHg, o incluso 120/70 mmHg, si se puede lograr sin que aparezcan efectos adversos.

Las medidas higiénico-dietéticas siguen siendo el pilar del tratamiento incluyendo la pérdida de peso, el ejercicio físico y la dieta DASH, baja en sodio, rica en potasio, frutas, verduras y limitando la ingesta de alcohol. No hay novedades en cuanto a los fármacos antihipertensivos de elección, pudiendo elegir entre cualquier agente, salvo en los casos de micro o macroalbuminuria donde los IECAS/ARAII serían de elección y en aquellos sujetos con hipertensión refractaria recomiendan la adición de fármacos anti-aldosterónicos, con monitorización de los niveles de potasio y función renal. En línea con las recomendaciones de la ESH, en su algoritmo de manejo recomiendan monoterapia en HTA de grado 1, y empezar con combinaciones en HTA de grado 2-3.

En el artículo, también hacen recomendaciones en grupos especiales. En embarazados con hipertensión gestacional, si es leve ,con cifras de PA menores de 160/105 mmHg, no sería necesario tratar ya que no está demostrado el beneficio y puede haber riesgos. En cuanto a la población anciana, en aquellos con una presión de pulso muy elevada, habría que evitar que la PAD estuviera por debajo de 65 mmHg, ya que se ha relacionado con una mayor morbi-mortalidad.

Desde la SVHTAyRV os invitamos a leer el artículo completo, que podéis ver en el siguiente enlace:

http://care.diabetesjournals.org/content/40/9/1273.full-text.pdf